
No voy a meterme en si había marinos y pasteles. O los primeros saliendo de los segundos. El caso es que de repente comencé a sentirme azul. Una percepción que nada tenía que ver con las lentillas o con la pastilla de jabón con forma de delfín que descansaba a mis pies.
Había dejado atrás el bosque y, por lo poco húmedo que respiraba, llegaba a intuir que también estaba lejos de la sal estancada en el agua que recubría el fondo del bote.
¿Cuántos días habían pasado desde que dejé de morderme los pellejos? Supongo que los mismos que llevaba la mortaja. Azul.
Quisiera ponerme a describir el lugar o los personajes. Sobre todo desde el punto de vista de un locutor al que ni le va ni le viene, pero me es imposible.
Estoy tintada, para poder ver sin que me vean.
Imposibilitada la lectura de labios como última esperanza en la insonorización.

13 comentarios:
Odio a los pitufos.
Son tan..............azules.
que tristeza sale del texto... :(
Les cojí manía a los pitufos.
hmmm, estoy peor de lo que pensaba.
Muas
Melancólico y tristón azul
entonces era pitufina?
yo había llegado a intentar pajearme con ella, con su voz era imposible :(
unbeso
no hay nada como el LSD para convertirse en un pitufo de color azul, verde, fucsia...
surrealistamente melancólico!
para dejar de ser azul: volver a comerse los pellejos. te lo dice una color carne... viva ;-)
pd. tocar la guitarra si púa también sirve. Y de paso te vuelves sonora otra vez.
¿Cuántos días habían pasado desde que dejé de morderme los pellejos?
Introspectivo y azulado y dextrogiro. ME ENCANTA!! Un saludo!!
Odio los pitufos.
me dan miedo.
Y me gusta q hayas elegido no describir los personajes o el lugar. se presta para más imaginacion:)
Azul, el tiempo congelándose en las venas. Escarcha por piel, y labios como de un blanco desmenuzado.
Fantástico.
Miau
Dejo un abrazo azul...
MentesSueltas
Mi querida señora
Después de leer su post he decidido que voy a dejar de beber, de drogarme y de tragarme caramelos de menta. No he entendido demasiado. Me gusta el caos y la poesía que surge del caos. Pero soy un hombre, mi mente es eminentemente resolutiva... y debo comprender. Por eso me encuentro tan desubicado como un marinero en un desierto.
Reciba un cordial y azul saludo
Un completo gilipollas
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