martes, 16 de marzo de 2010

Coge aire que como lo sueltes te ahogas.


Bueno, hoy voy a contar algo verídico y espero que no de la vida cotidiana, porque si hiciera esto a diario creo que no se me distinguiría al lado de una tortilla de camarones, ahí despachurrá.


La cosa es que mi señora madre hacía uno de esos deportes de oriente empecinados en enseñarte a respirar, y como que se le ha quedado corto. Hay gente que si no suda suficiente no se queda a gusto. Así que se ha dejado de zarandajas para pasar a un gimnasio en toda regla, con clases de spinning, aerobic y demás cosas enseñables por alguien con los músculos acostumbrados a todo retuerzo, y la maquinaria pertinente para subir, apretar, bambolear y tal, dependiendo de la materia prima que las utilice.


La cosa es que yo, para quien no lo sepa, de lo que soy amante es del sofá en tiempo de hogar y del césped para momentos de ocio. La horizontalidad por norma y un poco de marmota en vena. Lo de quemar grasa no me parece bonito, que el churrasco huele bien, pero la mía no sé no sé (aunque no por falta de higiene, claro, que si me tengo que tumbar en la bañera a rociarme con el chorro de la ducha que no quede).


Pero madre no hay más que una, y si es pesada vale por mil de los mejores manipuladores de mentes. “Vente a probar, anda, qué te cuesta”; “de verdad, si te mueves un poco al tapizado de las sillas no se les quita la forma de tu culo”; “que ya no te lo digo más veces, eh? ¡¡Suelta el bocata de panceta y echa a correr!!”


Aisssssss


Pues nada, que inocentemente hoy se me ha ocurrido decir que venga, que un día me apuntaba a ver uno de esos sitios más allá del exterior de la cristalera. Antes de darme cuenta alguien había sustituido el duende que te pierde las llaves cuando las necesitas por uno que te enfunda un chándal por arte de magia y cinturillas elásticas. Deportivas verdes fosforescentes, un moño y los restos del lápiz negro de ojos. Manufactura más rápida no he visto en mi vida.


No voy a dar detalles, pero quería dejar algunos párrafos como constancia de que he salido viva. Mucho más que viva. Y no porque me sienta revitalizada ni le haya dado un nuevo enfoque a los enigmas del cosmos, sino porque me noto cosas que sabía que existían ("Érase una vez el cuerpo humano") pero con una nueva percepción del umbral del dolor.


O lo que es lo mismo:


OUCH


(peli+manta+palomitas seguirá siendo el triunvirato por excelencia)

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Peli+manta+palomitas es lo que tengo yo ganas de hacer desde hace años y nadie se ha dignado a acompañarme en esta ardúa tarea...

Espero que después de los 2 o 3 días (esperemos que no semanas) reglamentarios de agujetas vuelvas a la carga mujé, que eso es sano! Yo debería hacer algo pero tengo la excusa de que ¡no tengo tiempo con los estudios!

A ver cuánto me dura el cuento...

Unknown dijo...

Vaya, cuántas ganas tenía de volver a este sitio...

En el tiempo que yo me he ido, tú te has ido y has vuelto. Y eso me recuerda a un estribillo de Chenoa, que ahora que lo pienso, sólo por hacer este comentario idiota se me va a quedar grabado durante días. Si es que yo solito me lo busco, ains...

Pero bueno. Decía que me gusta este sitio, básicamente porque me gusta leer ese tipo de textos en los que entiendes todas las palabras por separado, pero que cuando llegas al final todavía tienes en la boca esa sonrisita entre ausente y estúpida de quien no ha entendido absolutamente nada de lo que ha leído.
Vale, puede que lo de hoy sea una excepción en esto, pero sé que aquí siempre encontraré maravillas como las de los dos posts anteriores. :)

Un beso!


PD: Creo que mi definición de vida ideal se acercaría bastante a "sofá en tiempo de hogar y césped para momentos de ocio. La horizontalidad por norma."... me alegra ver que no estoy sólo.

Anónimo dijo...

jaja
me he partido
te imagino corriendo cortando el aire con una estela roja
el umbral de dolor...
es igual a entrenamiento...

si quieres te hago un plan con calentamiento y estiramiento jaja

beso atlético

Jud dijo...

xDDDDDDDD venga, que la última frase suena bien

sí, sí, los que van al gimnasio siempre te intentan convencer de que vayas, de que es mejor para ti... NO. Yo también soy las de sofá... oh sí. Se me da mejor mirar... y si puedo no descubrir dolor en lugar que ni sabía que tenía mejor. xDDD

anda, un poco de agua con azucar y muchas muchas pelis... mejórate pronto!

piruletas con sabor a nube :)

Dann dijo...

Aaaay como me gusta leer estas cosas x)