jueves, 20 de mayo de 2010

Los pájaros vuelan tras tu cabeza. Tu cabeza descansa a un palmo de la mía. Daría palmadas si no estuviéramos cansados, y volaría de tener algo más que compresas. Duermes. Produndamente. Estás tan tranquilo a pesar de tener clavados mis ojos por todas tus partes, miopes pero tan entregados, como los culos de vaso que dejan marca en la madera. Te afirmaré tres veces y las que hagan falta. Te miro mientras respiras y oigo el trinar.


3 comentarios:

Sphynx Red dijo...

*Dibujo del flickr del usuario xiaofeng17

BLIS dijo...

que bonito, observar a la otra persona mientras duerme puede dar una paz increible... ^^

Anónimo dijo...

jeje

me parece q yo ya nunca vuelvo a ver a nadie dormir a mi lado

y a mi no te creas q me gusta mucho a no ser q exista una absoluta pasión mutua

me gusta sentir pájaros y los suelo sentir sobre todo en la cabeza jajaja

mmm qué bien escribes pelo paprika