viernes, 19 de diciembre de 2008

Es mejor pasar el turrón con un poco de bizcocho antes.


Me dejé el móvil en casa. Fue algo fortuito, por fortuna. Todavía no soy tan antisocial como para borrar al instante cada llamada perdida. Aún quiero recuperar alguna e, increíblemente, mantenerla. Soy polifacética, puedo ser algo más que una mantenida.
La del cumpleaños incomunicada. Fue una sensación extraña no tener tirones de oreja precedidos de politonos, o enunciados deseando regalos, generalmente hechos por quienes no te los hacen. Por una vez me sentí, sino joven, al menos igual. Por qué referirse al pasar de los años cuando sólo lo ha hecho un día. Evidentemente me di cuenta de la tarta con velas (y buena cuenta, además), pero todo es cuestión de perspectiva. Hay que pensar que el chocolate se merece una buena iluminación. ¿Deseos? Como cualquier hijo de vecino. Como cualquier hijo de vecino que mira por la ventana a la vecina. Estamos todos en el mismo bando. Separados sólo por aceras. Menos mal que están mejor comunicadas que con vasos de plástico e hilo. Los minis abarcan más.
Debo reconocer que una cosa me delataba como neonata (qué pasa, reencarnación en una misma y en carne viva): el confeti. Una puede huir de amistades, conocidos y despistados. Incluso dejar que las neuronas no tiñan de negro listas con los nombres de los que nunca consiguen acordarse del tuyo. De eso y más, pero no hay escapatoria de una madre amatoria amante de los rituales. No hacen falta dianas cuando hay un vástago de por medio. Tiro a la blanquita. ¿Las pecas funcionan de imán con los papeles circulares? Todavía hoy encuentro alguno entre el pelo, y no me importa. Mentiría si dijese que me disgusta. Ahora, puede que cambie de opinión si alguno digievoluciona en pelotilla cuando entre a la ducha.
En fin, dentro de mi grado de huraña senior, estuvo bien, sí (odio las fechas señaladas. Es de mala educación que las hagan), pero hoy iré a por ese cacharro que conecta gente y veré qué se puede hacer con esta morriña de mimos. Todo es equilibrar.
Por cierto, cualquier día es bueno para regalar, yo no digo nada. ¿Dónde está el aparatejo para meter subliminalmente “colonia de Play-Doh”?



12 comentarios:

Anónimo dijo...

Joer, el detalle del encaje del vestido y la cinta en el pelo INCALCULABLES.
Es bueno dejarse el móvil a veces, o no contestar, o apagarlo.
Por ejemplo, yo hoy, he tenido instintos asesinos contra mi móvil.Ojalá no lo hubiese llevado encima.

ana dijo...

que monaa ,de pequeña eras pelirroja? (o lo seguiras siendo pero con otro tinte). Yo lo único que odio de los cumpleaños esque te tiren de las orejas,puedo pillar tal cabreo que me dé por encerrarme en mi cuarto sin querer salir.


:* guapa.

BLIS dijo...

Ya vi esa foto hace tiempo. que cara de niña traviesa y malvada que tienes!!!

Dara dijo...

Cualquier día es bueno para regalar, y mejor si olvidamos las fechas señaladas. Es mejor sorprender tres días antes.



Miau

maloles dijo...

Sí, todo es equilibrar.
Creo que yo tenía un vestido parecido. Solo que mi mamá me ponía sombreritos... que ya era mortal. jajaja
Qué mona^^
Felicidades?

Muas!

Unknown dijo...

la única vez que he encontrado una vecina interesante fue cuando tenía unos 12 años, estaba tomando el Sol y se fue tan rapido que no tuve tiempo masturbarme.

En fin, la vida es dura.

fag dijo...

em.. no sé qué decirte. sinceramente.
y no porque el texto no me haya transmitido, puede que lo que ha sacado se haya vuelto a quedar en él.
nah, me callo.
que me he pasado por aquí, solamente eso.

unbeso

Juanjo dijo...

Me gusta lo que dices y cómo lo dices. Un beso, deseando que recibas ese regalo tan raro.

mifuriaparanoica dijo...

oH!yo tenía un vestido parecido que me picaba horrores,lo odiaba!pero amaba que mi madre me pusiera lazos en el pelo!jajajaja

Estoy de acuerdo contigo,las fechas señaladas me abruman. saludos!

Lust dijo...

que tengas un "feliz" paripé navideño. Salu2

Nanah dijo...

No me lo puedo creer! Nos hemos encontrado en los blogs ¡Pelirrojísima! Me encanta que sigas escribiendo tan bien como siempre (para qué móvil, digo yo, si no deja poner todas las tildes)
Espero seguir leyéndote, me hace hasta ilusión.

Un fuerte abrazo.

Julia dijo...

mujé werve ya, cohone!!